«El arte de vivir bajo la libertad de las 3 “R”»
Siempre me ha hecho gracia cuando escucho explicar la proactividad diciendo aquello de “hay que anticiparse y ser proactivo”. Nada que ver con la realidad de lo que significa proactividad o ser proactivo.
La proactividad es una habilidad que se desarrolla y que como cualquier habilidad y capacidad tiene que pasar por todas sus correspondientes etapas de aprendizaje.
Tener el conocimiento de lo que significa es fundamental para poder incorporar esta habilidad de la que tanto se habla y que tan poco se practica.
La diferencia radica en cuantas “R” procesas antes de dar una respuesta a un estímulo externo, deja que me explique.
Cuando pasa algo, cualquier cosa —un estímulo no controlado, algo que te dicen o hacen, lo que sea—, tendremos siempre varias opciones, una de ellas es que podemos “R”eaccionar, es decir, dar una respuesta reactiva e irracional ante ese estímulo. Evidentemente esto no es ser proactivo, sino ser reactivo.
Cuando las personas confunden ser proactivo con la anticipación a los acontecimientos, lo que en realidad quieren decir es que seas pre-activo, o sea actuar antes de que te lo diga alguien o antes de que los demás lo esperen o simplemente porque quieres anticiparte al acontecimiento.
Esta última opción de anticiparte al acontecimiento por decisión propia, podría tener algo que ver con proactividad, ya que ser proactivo es procesar tu acción a través de 3 “R”.
La primera “R” es “R”espirar; sí, eso que nos decían nuestras abuelas de “hijo/a respira antes de hablar o de hacer”. Esta es muy importante, ya que “desbloquea” un posible secuestro emocional, eso que a veces nos pasa de que decimos o hacemos algo de lo que inmediatamente nos arrepentimos, que es una reacción irracional que además suele provocar dolor en otras personas. Es lo que en inteligencia emocional y en psicología llamamos “secuestro emocional”. Hoy no profundizaremos en este concepto, simplemente saber que si respiramos, damos tiempo a nuestro cerebro a poder pasar a la segunda “R”.
Sí, la segunda “R” es “R”ecordar; se trata de recordar tres cosas básicamente: quién eres, qué quieres lograr y cuáles son tus valores. Parecen demasiadas cosas para recordar, pero es fundamental saber cuál es el verdadero objetivo de tu acción y sobre todo saber sobre qué valores fundamentas tu vida, pues esta “R” te permite pasar a la tercera con mucha más madurez emocional.
Me refiero, y esta es la tercera “R”, a elegir la “R”espuesta que vas a dar. Ser proactivo es literalmente “elegir tu respuesta”, y para poder elegirla debes de pasar por este proceso, que evidentemente requiere un trabajo para poder incorporarlo como habilidad y capacidad.
Responder desde tu identidad, tus sueños y tus valores te convierte en un ser proactivo.
Pasar de una “R” a tres ”R’s” es fundamental para llevar una vida sana emocionalmente y sobre todo para hacerte responsable de tus acciones.
El proceso puede ser lento si llevamos años reaccionando sin pensar, pero lo bueno de la inteligencia emocional es que lleva la palabra “inteligencia” y esto significa literalmente que se puede aprender.
He preguntado en cientos de lugares (entre ellos centros penitenciarios): “¿Qué hubiera pasado si en lugar de vivir bajo el yugo de una “R” hubieras vivido bajo la libertad de las tres “R” a la vez”.
Evidentemente las respuestas puedes imaginarlas. Seguramente si tú te paras a pesar ahora mismo sobre qué pasaría en tu vida personal y/o profesional si aprendieras a vivir bajo la libertad que te otorgan las tres “R”, estoy seguro que habría muchas menos cosas de las que arrepentirte, ¿verdad?
Te invito a reflexionar sobre esto y a tomar hoy mismo tres decisiones que pueden cambiar definitivamente tu vida:
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Descubre quien eres.
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Define lo que quieres.
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Aclara tus valores.
Todo esto es un proceso que en Diamond Building (empresa en la que trabajo) llevamos años enseñando a miles de personas.
Ojalá podamos cruzar nuestras vidas en algún momento y poder darte las claves para que esto ocurra.
Si no es así, lo que sí confío es que podamos seguir compartiendo para inspirarte en la medida en que podamos o sepamos, a llevar una mejor vida… más elegida por ti.
Hoy en día es fundamental esta inteligencia para tener éxito en la vida.
Vivir bajo la esclavitud de una “R” te puede hacer enfermar y vivir mucho tiempo bajo emociones que solo te llevarán a la infelicidad.
Ser feliz también es ser proactivo, ser libre es vivir procesando con las tres “R”: respirar, recordar y responder.
Ahora, respira profundamente y pregúntate: “¿Cuando algo pasa a mi alrededor, soy reactivo o soy proactivo?”.
¡Manos a la obra!
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