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SOÑAR ES LA CLAVE DE LA FELICIDAD…
“…y el éxito es caminar hacia esos sueños para que se hagan realidad”
Unos años atrás, un nuevo grupo de personas que se estaban formando como coaches hacían su módulo; al final del mismo realizamos varias dinámicas, entre ellas destaca la de caminar por brasas encendidas a más de 600 grados de temperatura.
Esto es algo que vengo haciendo por los últimos años y miles de personas lo han hecho junto a nosotros por todo el país.
La actividad consiste en quemar varios kilos de leña, extenderlos sobre una manta de césped y literalmente caminar sobre ellas, evidentemente descalzos.
El motivo fundamental por el que hacemos esta dinámica es para demostrarnos a nosotros mismos varias cosas y recordarnos otras tantas.
La inmensa mayoría de las personas que han asistido a mis seminarios de FireWalking lo hacen prometiéndose desde el principio que ni locos caminarán por el fuego. Al final del día todos hacen fila para ponerse los primeros o para repetir la experiencia.
¿Qué hace que sea especial esta actividad?
Lo primero es que no es lo mismo aprender escuchando que aprender teniendo una experiencia. Para la mayoría de los humanos el fuego representa uno de los miedos más ancestrales.
Venimos huyendo de él desde hace millones de años; todos sabemos lo que duele una quemadura y lo horrible que debe ser morir quemado.
Caminar sobre un lecho de brasas a más de 600 grados es simplemente de locos. Si bien es cierto, existe una ley que permite hacerlo, ya que al pisar sobre las brasas de manera firme y caminar sin detenerte… dejas sin oxígeno la brasa y como consecuencia sin el transmisor del calor, que es lo que te quemaría. Claro, si te quedas sobre ellas o tratas de caminar más de ocho o nueve metros, te “quedarías sin pies”.
Para caminar yo preparo a las personas y las condiciono física y mentalmente. Mucha gente me ha preguntado: “¿La preparación es para no quemarse?“.
La respuesta es no, no es para no quemarse, para esto ya está la ley física, la preparación es para atreverse a hacerlo.
Me da mucha risa los que dicen: “Pero si eso es porque hay una ley física”, pero no son capaces de hacerlo o lo han hecho para demostrarse lo fácil que para ellos puede resultar el hacerlo.
He visto a miles de personas llorar, reír, temblar, renovar sus sueños, pactar compromisos de éxito… en definitiva “cambiar”. He vivido de primera mano el poder hacer lo que en tu mente está grabado como imposible. Lo más poderoso que sucede es que si eso se puede hacer, aunque esté apoyado por una ley… nuestro cerebro entiende que podemos hacer otras muchas cosas que también creemos que son imposibles.
No hay nada de magia en la actividad, ni poderes mentales, ni estrategias metafísicas… Solo hay estrategias emocionales sostenidas a través de la fisiología, del lenguaje interior y del enfoque.
Lo que hace especial a las vivencias no es no entenderlas, lo que hace especial a las vivencias son las historias que nos contamos acerca de ellas. En esto está la magia, los trucos… incluso el amor (hasta el de una madre) que puede ser explicado científicamente y aun así no deja de ser especial.
Lo que hace especial algo, es simplemente el significado que tiene para ti… Sería absurdo pensar que como tiene explicación científica ya no es especial.
Soñar es la clave de la felicidad y el éxito es caminar hacia esos sueños para que se hagan realidad… Cualquier cosa que inspire a un ser humano a que sueñe y se ponga “manos a la obra” es digna de ser llamada especial, al menos para esa persona.
Dejar se soñar y de caminar hacia esos sueños es dejar de vivir, es morir en vida y uno de los síntomas es tratar de buscar explicaciones a todo; por ejemplo dejar de emocionarse o dejar de ver lo especial que puede llegar a ser algo que transforma la vida de las personas.
Atreverse a salir de estar centrados en la cabeza para entrar en el corazón es un gran paso de madurez emocional.
Caminar sobre brasas representa la vida misma: soñar y no perder de vista ese sueño, caminar hacia él, día a día poniendo la acción necesaria…
Pisar fuerte, no detenerse ni para tomarse una foto, no escuchar nada más que a quien es tu aliado y cree en ti… y por supuesto disfrutar del proceso.
Caminar por brasas en definitiva solo es una metáfora, pero como tal y sabiendo el poder transformador que tiene sobre las personas, solo me queda felicitar de todo corazón al equipo de Coaches que en ese fin de semana dieron sus pasos sobre el fuego, atreviéndose a soñar y tomando la decisión de perseguir cada día ese sueño.
Felicidades a Ricardo, Luis Miguel, Merche, Esther y Ester, Maribel, Sara, Juan Antonio, Rafa y Rafa, Sonia, Ángel, Marina, Carmen y Fátima… ¡Gracias por creer!
¡Siempre pa´lante!
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