Skip to content

UNA OPORTUNIDAD ES OPORTUNIDAD CUANDO NO ES OBVIA Reflexiones

  • UNA OPORTUNIDAD ES OPORTUNIDAD CUANDO NO ES OBVIA

Lo contrario es ser un oportunista”

Todas las personas andamos en busca de oportunidades de cualquier tipo: económicas, laborales, de objetos, de viajes e incluso de relaciones.

El problema es que queremos apostar por las oportunidades cuando ya no lo son, es decir, cuando ya son evidentes y han dejado de ser oportunidades.

En la compra de cosas es como si no supiéramos comprar barato o a buen precio, evidentemente la persona que sabe ver la oportunidad de comprar a previo barato o bueno, tiene la oportunidad de ganar dividendos grandes a raíz de esa inversión.

Recuerdo hace años ir en el coche con un amigo inversor. De repente vio un inmueble que se estaba poniendo en venta y paró su coche. Bajamos y comenzó a hablar con el propietario; aproximadamente una hora después había comprado el inmueble pagando por él una cantidad desorbitada.

Tan solo transcurrió una semana y ya lo había vendido de nuevo duplicando su inversión.

Fue casi un shock para mí; le dije “¡Qué barbaridad de dinero has ganado vendiendo el inmueble!”.

Recibí una de las lecciones más importantes en cuanto a lo económico que me han dado en mi vida, él me contestó: “El dinero lo gané al comprar, no al vender”.

Así pasó con alguien que, donde la mayoría de la gente veía desierto él vio Las Vegas; o donde otros veían un basurero, Walt Elías Disney vio una ciudad llena de magia.

El otro día tuve “la oportunidad” de conocer a varios inversionistas del mundo de los negocios y fue impactante la mirada hacia el mundo que tienen, viendo oportunidades por cualquier lugar.

La mayoría de las personas los juzgarían de locos, de frikis que andan como posesos buscando opciones de inversión. Para mí son genios, maestros que mueven la economía donde luego nadan los que los critican.

Es lo que un día me enseñó uno de mis maestros de Coaching: “La diferencia entre ser una oportunidad y ser un oportunista”.

Ser una oportunidad es ir por la vida sabiendo que toda persona que se cruce en tu camino será impactada o inspirada a provocar un cambio en su vida o en su empresa.

Ser un oportunista es vivir de las oportunidades que otros crean, no es ni bueno ni malo, es simplemente así.

Si queremos una vida próspera en todas sus dimensiones, tenemos que tomar la decisión de ser una oportunidad para quienes nos rodean. Ser una inspiración para ellos y nuestros diferentes roles en la vida crecerán.

Dar es la mejor manera de recibir. No solo me estoy refiriendo a lo económico, es en cualquier área de la vida.

Dar es el principio más poderoso del amor, es decir, la mayor puesta en escena de que quieres ser una oportunidad para el mundo.

Sólo desde ser oportunidad podemos ser “rentables” en lo que llamo “rentabilidad vital”.

Tratar de ser rentables (en cualquier área) siendo un oportunista, solo te llevará a tres cosas perfectamente definidas: enjuiciar, criticar y quejarse constantemente de lo injusto que es el mundo.

Supongo que conoces a esas personas que van explicándole lo mal que lo hacen todos, ¿verdad? Son fáciles de reconocer.

El otro día conocí a un chico que me decía que los empresarios lo hacen todo mal, que no saben y que además, a él (que por supuesto tiene la solución) no le quieren escuchar. Se queja y se queja, critica y critica, pero no hace nada más.

Te invito a pensar sobre ello, a pensar en cuánto eres de oportunidad para otros. No es necesario ser evidentemente una oportunidad, simplemente elegir serlo.

Es más te invito a mirar a tu alrededor y darte cuenta de las personas que son o podrían ser una oportunidad para ti. No necesariamente tiene que ser tu amigo o quien te caiga más o menos bien.

Seguro que hay a tu alrededor personas que podrían ser una oportunidad para ti, quizá están buscando personas como tú, pero no las ves porque no las buscas.

Apóyate en hombros de gigante”, decía un buen amigo mío… es la mejor manera de crecer. Acércate a las personas que pueden ser una oportunidad para ti, para tu crecimiento y evolución.

Sal de relaciones podridas y de personas que solo quieren sacar de ti tu peor versión.

La mejor manera de seleccionar a estas “personas oportunidad” es con dos preguntas esenciales:

  1. Cuándo estoy con esta persona, ¿cómo me siento después, bien o mal?

  2. ¿Son estas personas las que pueden hacerme crecer y acercarme a mis sueños, o solo me estancan en lo que ya soy?

Elige tus compañeros de viaje y sé una oportunidad para quienes te rodean.

Y ahora veamos un ejemplo de lo importante que es planificarse en la vida para alcanzar altos logros; si fuera un titular le pondría La fe de un niño llamado Leo”.

Al fin y al cabo, soñar y planificar el futuro es lo que le da sentido a la vida.

Pensaba en una analogía que me sirviera para ilustrar la trayectoria de Leo Messi y me acordé cuando, hace años, leía acerca de cómo se cultiva el bambú japonés.

Al sembrar una semilla de este bambú una persona impaciente podría llegar a la desesperación, ya que esta planta tarda siete años en asomar su primer brotecillo de la tierra. Durante estos largos años hay que estar cuidándola, regándola y quitándole las yerbas que le estorban. Parece que no pasa nada, pero un complejo sistema de raíces se está desarrollando y creciendo bajo tierra para soportar el enorme crecimiento de esta gramínea.

Como todos sabemos el bambú es el alimento favorito de los osos panda, y es sorprendente como sale de la tierra elevándose majestuosamente hasta más de treinta metros, en tan solo seis semanas.

La pregunta que cabe es: “¿No estaba sucediendo nada?”.

La repuesta es contundente: “Sí.”

El bambú estaba creciendo de alguna forma y, aunque parecía que aparentemente no sucedía nada, de repente explotó y estaba listo para ser recolectado.

Cuando veía hace poco un documental sobre la vida de Lionel Messi, pensaba en el ejemplo del bambú y cómo el jugador trabajó durante años y años, pareciendo que no pasaba nada. Solo la fe absoluta en que un día iba a ser jugador de fútbol profesional le mantuvo dispuesto a entrenar y a sacrificarse, pinchándose una inyección diaria en casa pierna por sus problemas de crecimiento.

También el trabajo de quienes creyeron en aquel niño al que era casi imposible quitarle el balón de sus pies influyó para que se fueran desarrollando las raíces que luego sostendrían al que está unánimemente reconocido como el mejor jugador del mundo, o al menos el que más balones de oro ha conseguido.

Pienso en cuántas veces le dijeron a lo largo de su infancia que no merecía la pena mantener vivo el sueño cada vez que tocaba y corría tras un balón. Pienso en cuántas veces se planteó si merecía la pena tanto esfuerzo y sacrificio. En cuántas horas de soledad e incomprensión pasó el argentino.

Por eso creo profundamente en la necesidad del ser humano de tener un sueño y de mantenerlo vivo cada día. De protegerlo y no dejar que nadie te lo robe. Enfocar en ese sueño, planificar un plan de acción y ejecutarlo, ya que de lo contrario, solo se trataría de una fantasía.

Al fin y al cabo, soñar y planificar el futuro es lo que le da sentido a la vida; esto lo demostró el psiquiatra y escritor austríaco Viktor Frankl en sus estudios realizados tras su liberación de varios campos de concentración en los que estuvo preso durante la Segunda Guerra Mundial.

Al igual que en nuestras vidas, la fe –como convicción y certeza de que va a ocurrir aquello por lo que trabajamos cada día– debe de mantenernos dispuestos a salir cada nuevo amanecer al jardín y al igual que con el bambú, regar y cuidar con la creencia absoluta de que a pesar de las dificultades merece la pena luchar por nuestros sueños.

Hoy, como final de esta reflexión y aplicación del coaching a las distintas áreas de nuestras vidas, quisiera recomendar el libro de Viktor Frankl “El hombre en busca de sentido”. Espero que te sea de gran utilidad.

¿Te han inspirado estas palabras?

Haz clic y consigue tu ejemplar aquí:

Reflexiones de Pepe Cabello. Las 4 estaciones

No dejes que estas reflexiones se queden solo en palabras… llévalas contigo.

Volver arriba
Carrito

Your cart is empty.