Skip to content

EFECTO PIGMALION Reflexiones

  • EFECTO PIGMALION

Comienza a declarar lo que sí quieres para que ocurra”

Hace unos años jugó en la liga española un futbolista que muchos recordarán, Ronald Koeman, un central con una habilidad especial y es que la mitad aproximadamente de las faltas que este jugador lanzaba cerca del área las convertía en gol.

En una ocasión le preguntaron que cuál era su secreto, más allá de la técnica que evidentemente era excelente.

Koeman respondió algo que parafrasearé para añadirle mi mirada de coach.

Dijo:

En el futbol existen varias clases de lanzadores de faltas:

Están los normales, es decir los que lanzan su falta poniendo su mirada en la barrera de defensa que el equipo contrario coloca para obstaculizar el lanzamiento; este tipo de jugadores suelen golpear con bastante frecuencia el balón en los futbolistas que conforman esa barrera.

Existen otros lanzadores, los buenos, que son los que lanzan con su mirada puesta en el gol, es decir que su marco de expectativas es más grande y es por esto que la probabilidad de que el balón entre a gol aumenta considerablemente.

Luego están los excelentes, estos piensan y ponen su mirada detrás de la portería y lanzan a romper la red; es lógico pensar que su porcentaje de goles es más elevado.”

Lo que me impresiona es que dijo: “Luego estoy yo, que cuando lanzo el balón, lo hago poniendo mi mirada en romper la tabla que está detrás de la red”.

En la mitología griega, Pigmalión esculpió una estatua de mujer y cuando la hubo acabado, le pareció tan hermosa que se enamoró de ella, rogándoles a los dioses que la transformara en mujer.

Así sucedió y Afrodita tuvo el beneplácito de concederle este deseo y la convirtió en Galatea.

En PNL (Programación neurolingüística) le llamamos Efecto Pigmalión a la expectativa que tenemos acerca del resultado de una acción concreta que vamos a realizar.

Lo que quiero resaltar, es que a las personas no nos van a pasar cosas más grandes de las que somos capaces de creer que pueden pasarnos. Todo lo bueno y lo malo que nos pasa es resultado de lo que esperábamos que nos pasara.

Es un tema muy interesante, ya que no es tanto porque el universo se confabule a favor o en contra nuestra, sino más bien porque las personas necesitamos vivir en coherencia y si yo creo que puede ocurrirme algo, voy a dar coherencia a este pensamiento, haciendo así todo lo posible porque al final termine ocurriendo.

Podríamos decir que nos importa mucho más tener razón que tener resultado y somos capaces de crear los espacios y los contextos para que suceda aquello que creemos que nos puede suceder.

Muchas personas me dicen que ellos piensan justo lo contrario, es decir que no quieren que les pase esto o aquello, pero nuestra mente solo entiende de pensamiento dominante y no de si es en positivo o en negativo.

Si yo te dijera ahora que: “No pienses en un elefante rojo volando…”. Como observarás esa es la imagen que aparecerá en tu mente aunque no quieras.

Así es todo, no por pensar que no quieres que te ocurra no va a suceder.

Trata de recordar cuantas veces usamos este tipo de expresión y no nos da resultado: “No corras, no fumes, no quiero golpear el coche, que no se me caiga la sopa, no te preocupes…”.

Son muchas las veces que usamos este tipo de mensajes y que construimos en la mente del receptor justo lo que desearíamos evitar.

Por otro lado, sucede en nuestro cerebro que activamos nuestro Sistema Activador Reticular, que es lo que nos hace mantener la atención y enfocarnos en las cosas.

Al enfocar en algo, sea en positivo o en negativo, comenzamos a hacer todo lo necesario para acercarnos a ese resultado.

No por pensar en que no puedo perder, signifique que voy a ganar.

Lo que me lleva a declarar como axioma que “No existen cosas lejos de las personas, sino personas lejos de las cosas”.

Cuando creemos que algo puede ocurrirnos, aunque lo confesemos en negativo, aumentamos enormemente la posibilidad de que ocurra.

Por ello te invito a revisar tus expectativas de vida en cada área y también te invito a que comiences a declarar lo que si quieres que te ocurra y, además, que lo hagas en positivo.

¿Te han inspirado estas palabras?

Haz clic y consigue tu ejemplar aquí:

Reflexiones de Pepe Cabello. Las 4 estaciones

No dejes que estas reflexiones se queden solo en palabras… llévalas contigo.

Volver arriba
Carrito

Your cart is empty.